Volví a verte a ti y a tu figura delicada;
creí que no vendrías pero aquí estabas,
siempre estás aquí en mi inconsciente,
se me olvidaba,
de todos modos gracias, fue un bonito detalle
que te presentarás.
Venías acompañada de cinco niños
y otras personas que desconocía,
fue un encuentro breve
pero significativo, al menos para mí,
me hizo caer en la cuenta que somos ratas
viviendo en un bosque de cemento y plástico,
laberinto sin salida, pregunta sin respuesta,
movimiento sin sentido,
siempre caminando en círculos,
cayendo de manera frecuente en el absurdo,
siempre solos...
Sorprendente como aún no olvido la caída de tu cabello,
tu risa inapagable y tu semblante radiante,
¡Estabas tan hermosa!
Como en los viejos días, tan inocente, tan sincera
Había esperanza…
Casi me engañaba.
Pero de pronto busqué tu mirada y no encontré nada
quise escuchar tu voz y no había palabras,
por más que se pareciera a ti
no eras tú,
era otro estúpido sueño en el que fingía que te encontraba,
venías a mi casa y la iluminabas.
¡Todo era encantador!
aunque al menos no exactamente igual,
estoy perdiendo mi supuesta estabilidad,
me estoy derrumbando a pedazos,
estoy cayendo en la verdad…
En todo el encuentro jamás me viste, no me hablaste
y estoy seguro que no te diste cuenta que yo te observaba
cuando jugabas con cinco niños
de manera hermosa como solías hacerlo,
era armonioso, aunque solo existiera indiferencia para mí,
aunque yo no formará parte de esa felicidad.
Estoy cayendo en la verdad,
somos ratas soñando sublime
pero no por eso encontramos la respuesta
y menos aún salimos del laberinto.
Lo más triste es que no puedo engañarme
y ni en el más perfecto de mis sueños puedo lograr que me ames.
Ratas corriendo siempre en círculos,
sin sentido, sin virtud, sin esperanza,
sin amor, sin ti...
Sin nada.
sábado, 30 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

suena tanto a canción. y es crudo.
ResponderEliminary ni en el más perfecto de mis sueños puedo lograr que me ames. ME ENCANTO
ResponderEliminarrata ilusa
ResponderEliminar